
Bali
Motorizado eléctrico, también disponible en versión solar y con riel para piscinas irregulares.
Un botón y tu piscina se cubre en 60 segundos. Sobresuelo o sumergida, PVC o policarbonato, con motor eléctrico o alimentación solar. Lo que más cambia el día a día con una piscina.
Las lamas forman una superficie rígida que soporta el peso de una persona — es la única cubierta que también actúa como barrera de seguridad frente a caídas accidentales. A la vez calienta el agua, reduce la evaporación y el mantenimiento, igual que la burbuja pero sin manipular nada a mano.
Sistemas sobresuelo (se apoyan sobre el borde de la piscina) o sumergidos (el eje va oculto bajo el agua, para un acabado totalmente integrado).
Motor eléctrico o solar, con o sin riel, banco abierto o cerrado. Sin precio cerrado público — cada instalación se presupuesta según medidas y forma real de tu piscina.

Motorizado eléctrico, también disponible en versión solar y con riel para piscinas irregulares.

Versión reforzada, ideal para vanos más anchos. Motor eléctrico, guiado sobre riel lateral.

El banco de acumulación queda integrado como asiento en el borde de la piscina. Eléctrico o solar.

Banco totalmente cerrado, el acabado más discreto de la gama sobresuelo. Eléctrico o solar, con o sin riel.
También tenemos gama sumergida y modelos para piscinas de proyecto/obra nueva. Ver todos los sistemas en el configurador →

Opaco, en blanco, beige, gris claro o gris. Buena relación calidad-precio, mantenimiento mínimo.

Deja pasar la luz — azul, humo o perla. Mismo efecto invernadero que la burbuja, con la rigidez de las lamas.






Cubre o descubre tu piscina en menos de un minuto, sin esfuerzo.
Soporta el peso de una persona — protege frente a caídas accidentales.
Con policarbonato traslúcido, el mismo efecto invernadero que la burbuja.
Motor conectado a red o alimentado por placa solar, según el modelo.
Forma, medidas y preferencias — el configurador te recomienda hasta 3 opciones. Nunca es un precio cerrado, siempre una valoración real.
Configura tu sistema →